Diagnóstico térmico con evidencia, no con suposiciones

La cámara revela el comportamiento térmico real del edificio y sus instalaciones. Una imagen no es un diagnóstico: lo es la interpretación de qué fenómeno físico hay detrás de cada patrón.

Termografía de fachada residencial mostrando puentes térmicos en forjados y cajas de persiana; línea de medición L1 con mín. 0,2 °C y máx. 3,6 °C.

En la envolvente del edificio

  • Puentes térmicos — Zonas donde el calor escapa por discontinuidad del aislamiento.
  • Defectos y faltas de aislamiento — Áreas mal aisladas o con el material desplazado o degradado.
  • Infiltraciones de aire — Patrones térmicos que delatan entradas de aire no controladas (se confirman con Blower Door).
  • Humedades — Diferencias térmicas asociadas a presencia de agua en la envolvente.

En las instalaciones

Diagnóstico de instalaciones en funcionamiento, sin paradas ni cortes

  • Instalación eléctrica — Detección de sobrecalentamientos en cuadros, conexiones y líneas. Un punto caliente anticipa un fallo o un riesgo de incendio.
  • Suelo radiante y fontanería — Trazado de circuitos, verificación de funcionamiento y localización de fugas sin levantar el pavimento.

La termografía de la envolvente se rige por UNE-EN ISO 6781-1:2023. La termografía de instalaciones eléctricas y mecánicas se enmarca en las normas de monitorización del estado de máquinas: ISO 18434-1 (termografía infrarroja, procedimientos generales). La cualificación del personal termógrafo se regula en ISO 18436-7 (categorías I, II y III).

Sin abrir, sin romper, sin obras

El diagnóstico es no destructivo y no invasivo. Se localiza el problema antes de decidir dónde intervenir: menos demolición exploratoria, menos coste, menos incertidumbre.

Cómo trabajo — método C.A.L.O.R.

Cada inspección sigue un protocolo de cinco fases, conforme a la norma UNE-EN ISO 6781-1:2023:

Captura · Analiza · Lectura · Orden de validación · Reporte

El corazón del método es la «O», el orden de validación. Un indicio termográfico no se eleva a conclusión hasta superar una secuencia de validación:

  • Coherencia interna — varios fotogramas; ambas caras del cerramiento cuando son accesibles.
  • Repetibilidad — recaptura bajo condiciones distintas (otro ΔT, otro momento).
  • Corroboración por método complementario — ensayo de hermeticidad / Blower Door, medición de humedad, endoscopia, registradores de datos.
  • Contraste documental — proyecto, composición real del cerramiento, estado as-built.

La termografía cualitativa abre la hipótesis; la validación la confirma o la descarta.

Cuándo tiene sentido una termografía

  • Antes de comprar o reformar: saber qué esconde el edificio.
  • En recepción de obra: verificar que el aislamiento se ejecutó como se proyectó.
  • Ante humedades o disconfort sin causa visible.
  • En mantenimiento preventivo de instalaciones eléctricas.
  • Como complemento del ensayo de hermeticidad: localizar por dónde entra el aire.

Qué recibes

Un informe trazable: cada termograma comentado, el fenómeno físico identificado y la referencia normativa que respalda la conclusión.

¿Quieres saber qué esconde tu edificio?

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