El problema

La certificación BREEAM exige comprobar, con la obra ya construida, que la envolvente cumple lo proyectado: continuidad del aislamiento, ausencia de puentes térmicos excesivos y de fugas de aire no intencionadas. Cualquier defecto identificado debe rectificarse.

Con las viviendas terminadas no se puede abrir nada: la comprobación tiene que ser no destructiva. Termografía infrarroja, con un apoyo decisivo: la depresión del Blower Door.

El edificio y las condiciones del ensayo

Promoción de 34 viviendas adosadas en la costa mediterránea, con cerramiento de paneles prefabricados de hormigón. Inspección según la UNE-EN ISO 6781-1:2023.

El reto era el calendario: pleno verano, sin salto térmico natural entre interior y exterior. Para generarlo se refrigeraron previamente las viviendas (21,1 °C interior frente a 25,0 °C exterior). La inspección exterior se hizo antes del amanecer, con las fachadas descargadas de la radiación solar del día, el ambiente estable y viento en calma: el salto térmico conseguido permite detectar los patrones térmicos de la envolvente. Para la inspección interior, las viviendas se pusieron además en depresión con el Blower Door: con el flujo invertido, cada entrada de aire exterior —más caliente que el interior refrigerado— se dibuja como una traza cálida en el termograma.

Equipo Blower Door instalado en la puerta de acceso de una de las viviendas durante el ensayo
Blower Door instalado en la puerta de acceso: la depresión hace visibles las infiltraciones.

Qué hicimos y qué encontramos

En el exterior, las fachadas muestran una distribución térmica homogénea. Se aprecian las juntas y uniones entre paneles prefabricados, propias del sistema constructivo, sin discontinuidades de aislamiento relevantes.

Termograma nocturno general de la fachada de paneles prefabricados de hormigón
Vista exterior antes del amanecer: distribución homogénea; las líneas son las juntas entre paneles.
Termograma de fachada con anomalía local delimitada sobre una ventana
Anomalía local delimitada (A1) sobre una ventana, sin entidad de defecto importante.
Termograma con dos zonas de patrón térmico diferenciado por disminución del aislamiento interior
Dos zonas con patrón térmico diferenciado (A1, A2): disminución del aislamiento interior en el paso de instalaciones.

En el interior, la depresión hizo visible lo que la inspección pasiva no puede: infiltraciones generalizadas por los puntos de luz del techo, el perímetro de la puerta de acceso, el trasdosado y las rejillas de retorno. En el cuadro eléctrico, el anemómetro de hilo caliente midió 3,5 m/s de aire entrando por los pasos de instalaciones.

Termograma de la infiltración de aire por un punto de luz del techo
Punto de luz del techo: el aire exterior entra por el empotramiento y dibuja estrías radiales.
Termograma de la infiltración de aire por el perímetro de la puerta de acceso
Puerta de acceso: el aire caliente entra por el perímetro y se extiende por el suelo.
Termograma de la infiltración de aire a través del trasdosado con la perfilería marcada
Trasdosado: el aire entra por la coronación y recorre la cámara; los patrones son compatibles con un defecto de aislamiento en su interior.
Anemómetro de hilo caliente midiendo 3,5 m/s en el cuadro eléctrico
Cuadro eléctrico: 3,5 m/s por los pasos de instalaciones.

Qué significan los resultados

Lo observado: la envolvente opaca exterior está bien ejecutada; la barrera de aire interior, no. Las infiltraciones por puntos de luz, trasdosados y puerta se repiten en las viviendas ensayadas: son un defecto generalizado, no un fallo puntual.

La hipótesis: los patrones del trasdosado son compatibles con un defecto de aislamiento en el interior de la cámara. El aire que circula por ella no solo infiltra: barre el aislamiento y le resta resistencia térmica —el llamado efecto windwashing—, de modo que el defecto penaliza dos veces, por el aire que entra y por el aislamiento que deja de trabajar. Confirmarlo exigiría una comprobación específica.

La solución y el aprendizaje

El promotor recibió un informe con cada anomalía clasificada por severidad y localizada en plano: la base exacta para las rectificaciones que exige el procedimiento BREEAM.

Dos aprendizajes. El primero: el verano no impide la termografía de envolvente si se genera el salto térmico — madrugada fuera, refrigeración y depresión dentro. El segundo: en una obra terminada la estanqueidad al aire no se ve a simple vista; sin la combinación de termografía y depresión, estas fugas serían invisibles.

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